Aquí ando, entre bostezo y bostezo. No porque me aburra la jornada, no. Más bien por los "raticos" de sueño perdido hasta el momento. ¿Se recuperan alguna vez?
La causa lo merece. El muy truhán de Luis ha decidido emplearnos a su madre y a mi, aunque sobre todo a su madre, como pasatiempos nocturno. Claro, como el resto del día él sólo tiene que dedicarse a la dolce far niente...
Esto no es más que cochina envidia. ¡Quién pudiera estar toda la noche de fiesta, pasando de after en after, y a la salida del sol, meterse en la cama a esperar que llegue la siguiente noche!
Bueno, mientras dure este proceso de adaptación (tenemos un okupa en casa y parece que no tiene previsto irse por el momento), me dedicaré a hacer pasatiempos. Aquí dejo uno obtenido en una página (creo que mexicana)...
Objetivo: ¿cuál de estas figuras no sigue el mismo patrón de comportamiento que el resto? ¿Por qué?
