¿Dónde iremos a parar?
Acabo de descubrir un nuevo "deporte" extremo consistente en planchar (sí, sí, planchar ropa) en situaciones extremas. Como dijo el gran Forrest Gump: "Mi madre dice que tonto es el que hace tonterías".
No se me ocurre otra cosa que decir al respecto. Otros "deportes extremos" tienen algún sentido (para alguien). Llevar hasta el límite el esfuerzo humano no es que sea demasiado inteligente (no somos dioses), pero el espíritu de superación siempre lleva a algún descerebrado a intentar ir un poco más allá del límite que ha establecido el anterior descerebrado.
Pero joer, ¿planchar? Y lo peor de todo es que encima los medios de comunicación recogen esas noticias como si fueran sucesos dignos de ser conocidos por la humanidad. Panem et circenses, que dirían los romanos (y que da nombre a una categoría de entradas en el blog) para distraernos de cosas más importantes, pero también más incómodas de conocer.
Lo mejor de todo, incluso ya se ha llegado a celebrar un Campeonato Mundial de Plancha Extrema y unos cuantos estúp... tratan de batir records de plancha extrema para aparecer en el libro Guiness.
Hay quien a esta gente les llama frikis (freakys, freakies o como demonios queráis llamarlos). En mi pueblo, a estos tipos siempre se les ha llamado el tonto del pueblo porque, efectivamente, ellos son los que hacen tonterías.
viernes, 23 de enero de 2009
jueves, 22 de enero de 2009
¡Qué poco veo sin gafas!
Hace tiempo, mucho tiempo, puse una ilusión óptica. Desde entonces, esta "sección" la había olvidado por completo.
Hoy la retomo, no tanto porque me parezca interesante, como porque estoy de un perruno subido y no tengo muchas ganas de pensar sobre qué escribir.
Como en los últimos días todo gira alrededor del príncipe Luis, sólo se me ocurren temas relacionados con él y, francamente, no es plan. Reconozco que hay más cosas en la vida, aunque ésta a mi me hace ver todas las demás desde un punto de vista diferente.
En fin, os dejo con la ilusión óptica para que os entretegáis unos minutos. La clave para disfrutar de esa ilusión óptica es buscar algo extraño en la imagen...
Quizá a primera vista os pase desapercibido, pero luego asusta...
Fuente: http://www.moillusions.com/
Hoy la retomo, no tanto porque me parezca interesante, como porque estoy de un perruno subido y no tengo muchas ganas de pensar sobre qué escribir.
Como en los últimos días todo gira alrededor del príncipe Luis, sólo se me ocurren temas relacionados con él y, francamente, no es plan. Reconozco que hay más cosas en la vida, aunque ésta a mi me hace ver todas las demás desde un punto de vista diferente.
En fin, os dejo con la ilusión óptica para que os entretegáis unos minutos. La clave para disfrutar de esa ilusión óptica es buscar algo extraño en la imagen...
Quizá a primera vista os pase desapercibido, pero luego asusta...
Fuente: http://www.moillusions.com/
miércoles, 21 de enero de 2009
¿Demasiado azul?

Me da a mi que Luis va a tener demasiado azul en su vestuario... Faltan unas semanas para que estrene nada, pero ya va necesitando ampliar "su fondo de armario" con alguna variante cromática.
Todavía faltan algunas cosas por colgar (¡¡¡el tío tiene ya casi más armario que sus padres!!!), pero todas coinciden en color.
Habrá que ir buscando alguna chupa de cuero, botas texanas, Ray-Ban negras... y, por supuesto, una Harley Davison que haga juego con ese vestuario...
Menos mal que el tito Pedro se ha encargado de darle una nota de color al vestuario, comprándole un chandal (¿o pijama?) gris y negro ¡¡¡para cuando tenga 23 años el niño!!! Y también, menos mal que no ha buscado un vestuario similar al que él lleva puesto en la foto, jejeje (enlace a una de sus fotos más recientes).
Hoy le veremos nuevamente la cara. A ver si por fin ha comenzado a sacar al exterior ese enorme parecido a su padre que debe tener por algún sitio... De momento, según dice Lola, sigue siendo como el Mini Yo del Malo Malote (o sea, del tito Pedro).
martes, 20 de enero de 2009
Apocalípticos de la tecnología
Acabo de echar un vistazo a http://www.consumehastamorir.com/. He encontrado algo que me ha hecho pensar en la tecnología y, en consecuencia, de otro de mis puntos favoritos del temario.
Echando la vista atrás, encuentro que mi vida se está haciendo cada vez más tecnológica: iPod, PDA, GPS, portátil, DVD, móvil, móvil con cámara, móvil con mp3 y radio, móvil con bluetooth, etc. etc.
Todavía recuerdo que, allá por el año 1993-94, me sorprendía cómo era posible que un ordenador situado en la biblioteca de la facultad, pudiera decirme qué libros tenía catalogados la Biblioteca Nacional o cualquier otra incluida en la red de bibliotecas.
Sin embargo, ahora, no piensas cómo es posible ese "milagro". No te importa el cómo. Lo haces y punto. Supongo que algo similar le ocurriría a las personas que vivieron en directo el nacimiento y desarrollo de la televisión: en un principio no se explicarían cómo era posible ver dentro de una caja de madera a un montón de personas haciendo un poco de todo; con el paso del tiempo, ¡qué más da el cómo!, se usa como una herramienta más, sin cuestiones de ningún tipo.
Hemos perdido nuestra capacidad de asombro. Y ello en parte por la labor comercial de las grandes corporaciones que tratan constantemente de superar lo superado en el instante anterior. Al super 8 le sucedió el video Beta. Al Beta, el VHS. Al VHS el DVD. Al DVD, el Blue Ray... A la televisión en blanco y negro, la de color. A ésta, el proyector. A éste, la panorámica. A ésta, la de plasma; y a esta última la LCD.
¿Qué objetivo persigue este progreso infinito? ¿Hacernos más felices? ¿Generar infelicidad y ansiedad en quien no posee? ¿Cubrir necesidades? ¿Crearlas? ¿Provocar el consumo? ¿Hasta dónde llegaremos?

Etiquetas:
mundo,
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lunes, 19 de enero de 2009
Padre primerizo
Como actualización de la entrada anterior, os dejo un video que refleja exactamente cuáles son mis sentimientos... jejeje
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