Mostrando entradas con la etiqueta comida. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta comida. Mostrar todas las entradas

lunes, 13 de mayo de 2013

Gachamirunning

Hola amigos,

Hace tiempo que no escribo en este blog, por lo que he pensado que sería buena idea recuperarlo para lo que a continuación os explico.

Tras la creación "informal" de un grupo de amigos aficionados a las carreras y a la buena comida, he pensado que estaría bien crear un blog para contaros algunas de nuestras hazañas deportivo-culinarias.

Hace unas semanas, un grupo de amigos, más concretamente 3 personas, decidimos que ya que salíamos a hacer deporte (correr), podríamos hacerlo no por el placer que nos produce el ejercicio en sí, sino por la búsqueda de una recompensa posterior que nos anime a proponer retos cada vez más complicados.

Por ello, organizamos un evento al que denominamos I Gachamirunning.

El número de inscripciones para esta prueba ha sido realmente bajo (sólo los 3 organizadores), pero no queremos que crezca de manera desmedida. Como mucho estamos dispuestos a admitir a un par más de corredores y a dos conductores de apoyo.

Por contaros en qué consistió el I Gachamirunning, empezaré diciendo que el nombre ya es suficientemente revelador: corríamos para alcanzar una recompensa culinaria, que en este caso consistió en una gachamiga.

Para poder acceder a tan preciado manjar, debíamos superar una prueba de dificultad media: correr 14,5 km de montaña, justo la distancia que separa nuestra ciudad (Elda), de la población de Salinas, donde se encuentra en restaurante donde estaba encargado el almuerzo.

El recorrido es éste:

El tiempo invertido para la proeza, teniendo en cuenta que 10 de los 14,5 km eran en subida, fue de 1 hora y 24 minutos, con lo que nos salía una media "relajada" de 6 minutos el km.

Una vez en nuestro destino, y tras la llegada de nuestro coche de apoyo, procedimos a degustar este plato (gachamiga):


Como el esfuerzo nos dejó hambrientos, también pensamos en combinar este plato con un buen postre:


La experiencia fue tan positiva que ya estamos preparando una segunda edición del Gachamirunning y pensando en varias fórmulas similares. La que tiene mayores visos de salir adelante es el I Chuletirunning, que como su nombre indica estará centrado en el cordero y sus derivados.

Permaneced atentos a próximas informaciones para saber cuándo y qué recorrido será coronado por ese nuevo manjar.

viernes, 26 de marzo de 2010

Cultura culta

Hacía tiempo que no veía algo de este calibre, así que cuando he tropezado con ello (en realidad me lo ha "prestado" una compi de curro - gracias Ana), no me he podido resistir a la tentación de ponerlo.

Ana dice que "quien no sabe la diferencia entre 'haber' y 'a ver', no merece bibir". Un poco tremendista ella, pero ya se sabe, quien procede de Harvarcete...

La verdad es que el autor material e intelectual de la cagada que se muestra en la foto merece el sillón G de la Real Academia de la Lengua. Más que nada lo digo porque ¿qué le costaba leer cómo estaba escrita la palabra en la caja que tiene justo detrás de su magna obra de arte?

En fin, seguro que se dió cuenta del error, pero imbuid@ por el tan reconocido espíritu de sacrificio del trabajador español, decidió dejarlo tal cual. Total, ¿quién se va a dar cuenta?

Sin más preámbulos, disfrutad del espectáculo.

martes, 3 de noviembre de 2009

Menú colesterol


Tras meses de silencio, he decidido retomar mi actividad bloguera. No sé por cuánto tiempo podré continuar con esta labor de introspección y de posterior proyección al exterior, pero intentaré dejarme caer por aquí de vez en cuando para contar cosillas.

Dado que hace tiempo que no incluyo ninguna reseña sobre gastronomía (ni sobre ninguna otra, jejeje), he pensado compartir con vosotros mi última experiencia hipercolesterolémica, a la vez que aprovecho para comentar el choque cultural que se produce en un levantino al viajar 120 km. hacia el interior.

El pasado domingo 1 de noviembre, como es tradición, acudimos a rendir homenaje a los familiares que ya no están con nosotros. En mi familia (biológica) no es habitual este tipo de concentraciones-reuniones. Sin embargo, en mi otra familia (la política), sí lo son, así que nos desplazamos hasta el muy ilustre municipio albaceteño de Pozo Cañada para tal fin y para dar paso, con posterioridad, a la celebración de las I Jornadas Gastronómico-Colesterolémicas de la familia.

Así fue como, llegados al restaurante en Chinchilla, (municipio que tan simpáticas rimas ha inspirado), mi suegro asumió el papel de patriarca de los 14 comensales que allí nos concentrábamos y comenzó a encargar las viandas. Más o menos reproduzco a continuación el menú, y digo más o menos, porque llegado un punto de saturación en la ingesta de cerdo, ya todo me parecía lo mismo y no sabría distinguir ni identificar qué estaba engullendo:

  • Aperitivos: cortezas de cerdo, rabo de cerdo, chusmarro

  • Primer plato: sopa cubierta (con jamón y pollo)

  • Segundo plato: parrillada (guarras, chorizos, morcillas, tajadas de cerdo, lomo adobado, etc.)

  • Postre: pan de Calatrava, tarta de chocolate, tarta de queso, tocino de cielo, etc.
Creo que en estos momentos no soy capaz de recordar todos los aperitivos, porque en aquel momento me parecieron muchos más. Tantos que creí que estaba a punto de salirme la grasa por las orejas...

En fin, tras un menú para campeones, lo mejor que pudimos hacer fue, para bajar ese banquete, subirnos al coche y volver a casa.

En resudmidas cuentas, hay un antes y un después en mi persona: antes pesaba 84 kilos; ahora peso mucho másssssssssss.

Y si queréis saber qué es el chusmarro, pues aquí va una foto...

miércoles, 29 de abril de 2009

Cool hunting

Por motivos profesionales estoy preparando una presentación sobre cool hunting. Ya sabéis. Un@s poc@s ejecutiv@s con coleta que van por el mundo "cazando modas" para que las grandes empresas se forren extendiéndolas por el resto del planeta...

Buscando información al respecto, uno se da cuenta de cómo el ingenio humano no tiene límites, sobre todo si se trata de obtener beneficio económico de él. Pondré un par de ejemplos:
  • Fast Good: idea de la cadena de hoteles NH y de Ferrán Adriá, consistente en unir la comida rápida con la comida de calidad.
  • Cristobal Colón: ropa-café dirigido a jóvenes con pasta y pocas obligaciones (generación dinky), por lo que sus tiendas son una réplica del cuarto de un adolescente... desorden, caos, una cama con camisetas tiradas por encima (a la venta, por supuesto)

En definitiva, se trata de ideas que en principio parecen arriesgadas, pero que tras de sí movilizan un amplio grupo de imitadores.

Lástima no ser un cool hunter para estar toda la vida viajando y para ¡¡¡tener coleta!!! (claro, esto lo dice un tipo con algo menos que poco pelo...)

martes, 28 de abril de 2009

Acoplándome a la nueva realidad

Recién llegado a mi nueva empresa, me encuentro con algunas tradiciones con las que no sé si estaré completamente a gusto...

La primera de ellas, hoy mismo. Llego con mi taper con la comida que ayer preparé (con ayuda de Lola, claro) y me encuentro con que hoy cocinaba una de las compañeras para los que nos quedamos en la oficina. Es su turno en un concurso denominado TOP CHEF.

Como se suele decir para referirse a la falta de confianza con otra persona... "no comemos sopa del mismo plato". Pues en este caso, conozco al equipo desde hace 4 días, ¿y tengo que comer, literalmente, sopa del mismo plato?

En fin, hoy me he excusado porque ya había traído mi comida. Veremos por dónde puedo salir la próxima vez...

lunes, 23 de febrero de 2009

Cita, que no plagio


El otro día, coincidencias de la vida, devolví la visita a un blog que me ha resultado bastante interesante por algunos de sus contenidos y también por algunas coincidencias (ocultas) entre sus creadoras y uno mismo...

El blog se llama Provinciana's in the "Capi" y hoy voy a hacer un "copy-paste" de una de sus entradas que me pareció genial. Se tituló Y en eso andamos... y decía lo siguiente:

Y Dios pobló la Tierra con espinacas, coliflores, brócolis y todo tipo de vegetales para que el Hombre y la Mujer pudieran alimentarse y llevar una vida sana...

Y Satanás creó a McDonald's, y McDonald's creó el Big Mac.

Y Satanás dijo al Hombre: "¿lo quieres con patatas y Coca-Cola?"Y el Hombre dijo: "Sí, y en tamaño grande".

Y el Hombre engordó...

Y Dios dijo:"Haya yogur para que la mujer conserve la silueta que he creado con la costilla del hombre"

Y Satanás creó el chocolate.Y la Mujer engordó...

Y Dios creó las ensaladas y el aceite de oliva.Y vió que era bueno...

Y Satanás hizo el helado.Y la Mujer engordó...

Y Dios dijo:"Os he dado frutas en abundancia que os servirán de alimento"

Y Satanás inventó los huevos con chorizo.

Y el Hombre engordó y su colesterol malo se fue por las nubes.

Y creó Dios las zapatillas deportivas y el Hombre decidió correr para perder los kilos de más.

Y Satanás concibió la televisión por satélite. Y agregó el mando a distancia para qué el Hombre no tuviese que cambiar de canal con el sudor de su frente.

Y el Hombre aumentó de peso.

Y Satanás dijo a la Mujer: "Son apetecibles a la vista del Hombre unos aperitivos"Y la Mujer le acercó al hombre patatitas fritas, aceitunas, galletitas saladas, cortezas, queso y una cervecita.

Y el Hombre, aferrado al mando a distancia, comió los aperitivos, que eran abundantes en colesterol.

Y Satanás vió que era bueno...

Y el Hombre llegó a tener las coronarias obstruidas.

Y dijo Dios:"No es bueno que el hombre tenga un infarto"Y entonces creó el cateterismo y la cirugía cardio-vascular y las unidades coronarias.

Y Satanás creó...la Seguridad Social.

Y dijo Dios:"¡anda y que os den por c... a todos!"

Y en eso andamos....

¡¡¡ESTUPENDA HISTORIA!!!

martes, 17 de febrero de 2009

Peluquerías "con final feliz"

¿Por qué siempre soy el último en enterarse de todo? Y más importante todavía, ¿cuántas veces más me repetiré esta misma pregunta?

Ayer, durante una comida distendida con mis compañeros de trabajo (celebrábamos mis recientes cumpleaños y paternidad), uno de ellos comentó algo respecto a una red de peluquerías chinas que ofrecían "un final feliz" a sus servicios...

No hay duda. Se refiere a que tras finalizar los servicios contratados y por los que has ido a ese establecimiento, te cuentan una historia bonita, o te ponen un casette de chistes de Arévalo. Sin embargo, por lo que he podido indagar, el final feliz al que se referían era algo "alternativo".

No está mal pensada la idea de negocio, el core business que dicen ahora los modernos: vas a que te corten el pelo y, de paso, a tocarlo... La relación está clara. Tanto como ir a por una hamburguesa y acompañarla de patatas fritas. Tanto como lavar el coche y hacerle una limpieza de bajos (sin dobles sentidos, ¿eh?).

Imagino que tendrían una clientela fija que iría día sí y día también a que les cortaran el pelo... Primero las puntas. Luego cambio de imagen y finalmente rasurado... Igual sales despeinado, pero da igual...

En fin, al vivir en una ciudad pequeña (bueno, en una conurbación, que queda como más importante) todas estas cosas no nos llegan ni a rozar. De hecho, no me quiero imaginar a mis peluqueros de toda la vida (Félix o Silverio), ampliando el negocio, adecentando el cuarto oscuro, y ofreciendo este tipo de "extras". ¡¡¡Joer, qué repelús!!!

martes, 10 de febrero de 2009

Atascaburras

Hace tiempo que no hago referencia a ninguna joya gastronómica, de la tierra o importada, como es el caso, de otros lugares.

Hace unas semanas bromeábamos con la posibilidad de que nuestro bebé tuviera "un antojo" porque este invierno no hemos comido en ninguna ocasión atascaburras. Menos mal que finalmente no ha sido así. Su receta es bien sencilla y muchas veces, lo sencillo es exquisito.

Este plato, propio de las zonas más frías de Albacete y de los días en los que caen copiosas nevadas, parece que es nuevamente apropiado con las nieves recién caídas.

Entre sus virtudes se encuentra la de que, acompañado de un vinito tinto potente, te asegura una larga y placentera siesta de brasero y sofá (para continuar haciendo sofing).

Os explicaría cómo se hace, pero dado que no soy el experto, os he puesto el enlace de arriba, ¿vale? De paso, a ver si la auténtica experta y a la vez abuela de la criatura, recoge el reto y prepara un menú degustación...

Bon apetit.

viernes, 12 de diciembre de 2008

Hablemos de ocio

Pensánsolo serenamente, me he percatado de la evolución del concepto de ocio a lo largo del tiempo. Y no sólo hablando en terminos personales (cuando eres niño, joven, adulto), sino también entre generaciones.

Mi padre siempre cuenta que él, de pequeño, tenía como juego preferido (y por tanto, como momento de ocio), "cazar gatos a pedradas". Hoy en día, con eso de la conciencia ecológica, los derechos de los animales, etc., mi padre estaría procesado por tortura y asesinato de unos cuantos felinos.

También cuenta que para tener un juguete, sobraba con coger un palo del suelo. El palo era como tener hoy en día un ordenador. Con él podías hacer prácticamente de todo:
  • Simular que vas a caballo
  • Simular que disparas
  • Pegar a una pelota (por supuesto, hecha con cualquier otro material "ecológico")
  • A ver quién lo tira más lejos
  • Etc.
Sin embargo, hoy en día, si no tiene botones y pantalla... parece que no es juguete, ni ocio. La Wii, la Nintendo DS, la PSP, la PS3, el ordenador, el iPod.

Por otro lado, a medida que vamos creciendo en edad, las distracciones y el ocio intergeneracional se van igualando. Tanto mi padre como yo, en nuestra juventud, hemos disfrutado con nuestros amigos en los "guateques" o en los "bailes" (aunque yo prefería llamarlos pubs), de la música de moda y de los cubatitas de turno (más bien cubalitros).

Eso sí, como buen padre (imagino que yo haré lo mismo), el mío niega la mayor. Él jamás ha probado esas bebidas espirituosas que contribuyen a nublar la vista y la razón. ¡¡¡Ya. Yo me lo creo!!! Entonces, ¿con qué gasolina se recorrían a pie larguísimas distancias para llegar a las fiestas del pueblo de turno?

Además, profundizando en la coincidencia, a medida que nos hacemos más mayores todavía, el ocio se entiende de un modo más tranquilo. Ligado fundamentalmente a la mesa. Este fin de semana tengo varios eventos lúdico-festivos y, ¿a qué no adivináis en qué consisten?

Pues sí. Comer. Beber. Seguir comiendo. Continuar bebiendo... y así "hasta el infinito y más allá".

Creo que un recorrido gráfico de la evolución de mi ocio podría ser así:





Si todo sigue su curso, y continúo la senda marcada por mi padre, mi siguiente distracción será...


martes, 2 de diciembre de 2008

¡Al rico mazapán!


Como ya sabéis, hace unas semanas que llegó la Navidad a mi despacho. Esto viene a cuento por lo siguiente: cada vez que me levanto de mi mesa para hacer cualquier otra actividad, paso delante de una bonita fuente de bombones, chocolates, polvorones y mazapanes.

Bueno, debo confesar que es rara la ocasión en la que paso de largo. Ahora mismo acabo de degustar un mazapán. Lo bueno es que me han pillado "con las manos en la masa" y ha surgido conversación sobre el origen del mazapán.

Me ha picado la curiosidad y he hecho una búsqueda rápida en Internet (quien yo me sé, diría "quien no tiene qué hacer, con el rabo mata moscas") y he descubierto varias cosas interesantes:

Y todo esto para terminar diciendo que ¡¡¡están de vicio!!! En enero tendré que aumentar la dosis de deporte para eliminar todo lo que estoy acumulando desde hace ya unas semanas.

martes, 25 de noviembre de 2008

Las recetas de la abuela

La vida diaria de las parejas "jóvenes" deja poco tiempo para la cocina. No deseamos renunciar a nuestras actividades extralaborales y éstas, sin remedio, quitan tiempo a las actividades domésticas.

Yo no soy una excepción. Cada tarde, cuando termino de trabajar, tengo una apretada agenda de "obligaciones": clases de inglés, natación, correr,... Cualquier cosa menos meterme en casa (¡¡¡vaya pérdida de tiempo!!!)

Resultado: cuando llego a casa debo (o mejor dicho, debería, porque en realidad Lola se encarga de esta engorrosa tarea) preparar la cena y la comida del día siguiente.

Menos mal que están las madres (futuras abuelas) muy cerca de casa y siempre en el momento justo te llaman ofreciéndote "las sobras" del día. Que menudas sobras, porque si sólo viven 2 personas en su casa, ¿por qué preparan 15 kilos de lentejas? ¿Aprendieron a cocinar con esas proporciones cuando os criaban a tí y a tus herman@s y ya no han sabido adaptarse a las nuevas proporciones?

De hecho, estoy pensando seriamente ser un poco tocapelotas y pinchar a madre y suegra para que se enzarcen en una dura competición para ver quién de las dos me ofrece el mejor menú. Seguro que ellas encantadas y yo... más todavía.

Bueno, pues eso mismo me ocurrió ayer por la noche. Llegaba de mis clases de inglés y me sonó el móvil: "Nene (porque yo soy el nene a pesar de tener casi 36 años como ya dije en otra ocasión) he preparado un poco de tortilla en caldo y te he guardado para que comas mañana".

¡¡¡Dios!!! ¡¡¡Tortilla en caldo!!! ¡¡¡Cuánto tiempo sin probarla!!! ¡¡¡Viva la madre que me parió!!!

Pues bueno, que para envidia de muchos, mi comida de hoy es ésa: tortilla en caldo. La receta de tan exquisito manjar, puesto que hay tantas variantes como madres, os la daré otro día... Mientras tanto, os tendréis que conformar con ver una foto de mi plato principal de hoy...

lunes, 24 de noviembre de 2008

Recuerdos de los 90


Fin de semana Remember. El sábado tocaba la tradicional cena de amigotes de todos los años. Ya se sabe, nos vamos casando, teniendo niños (algunos ya, otros en breve) y hay que institucionalizar el Día de volver a creer que tienes 18 años y que tu atractivo sigue intacto. Sólo así se explica el comportamiento de alguno de mis amigos (y no dudo que el mío en anteriores ediciones de esta fiesta remember).

Si de normal estas cenas, una vez que el contenido de cerveza por litro de sangre supera las 15.000 partes por millón, ya se convierten en una sucesión eterna de relato de anécdotas, historias (por cierto, siempre las mismas), este año esto se ha multiplicado por infinito.

Quien se encargó este año de reservar el bar tuvo la brillantísima idea de hacerlo en el mítico Bar Los Tanques de Elda, ubicado en la no menos mítica Calle Cardenal Cisneros más conocida como Calle La Tripa.

Ese local fue marco de innumerables borracheras de juventud. Aquí aprendimos las consecuencias de una ingesta excesiva de alcohol (por no entrar en más detalles). También aprendimos que se podía combinar sin problemas el ron con la mangaroca (ron con coco), el ponche con choleck (una vaca), el ponche con choleck y peppermint (una vaca verde), o para los muy machos, el ponche con peppermint.

Pues bueno, cuando entré en el local este sábado, no tuve que hacer ningún esfuerzo para recordar nada de lo acontecido hace ya 20 años. El local sigue exactamente igual. Los mismos parroquianos (eso sí, El Coyote parece que o ha pasado a mejor vida o se ha mudado a otro bar), el mismo aparato de aire acondicionado con tuberías, la misma peligrosa escalera vertical para acceder a los aseos, los mismos aseos (sin cambiar ni la taza)... incluso el gran Luis, el dueño del bar, tampoco ha cambiado nada. La única diferencia está en que sigue teniendo la misma cantidad de pelo (o sea, poco) pero ahora canoso.

Instantáneamente me entraron ganas de pedir un tanque de ron con coco, pero no era la ocasión. Por contra, el grifo de cerveza no se cerró ni un instante. Cenamos todo lo que Luis tuvo a bien prepararnos (de hecho al salir todos coincidimos en que no nos había servido nada de lo que le habíamos pedido y sí lo que a él le dió la gana) y no estuvo mal la cena teniendo en cuenta las dimensiones y condiciones del local.

Para terminar la noche, la primera copa (yo me retiré pronto, así que fue primera y única) en el Daytona donde siempre coincidimos con gente "de nuestra edad". Creo que muchos de nuestra época han quedado enganchados a la noche y aunque ha pasado el tiempo, siguen vagando por las calles de Elda cada madrugada de sábado como almas en pena.

En fin, que esta edición de la cena de amigos, a pesar de ser habitualmente una cita para los recuerdos, ha sido más remember que nunca.

viernes, 14 de noviembre de 2008

Semana de dieta... hipercalórica


Pues sí, ya de regreso de Pamplona y con la sensación de que no he llegado a cogerle el gustillo esta vez.

Como ya os he dicho, es la tercera vez que he estado allí, pero esta vez ha sido demasiado breve. Llegar una tarde y volver la siguiente. Aún así he tenido tiempo de volver a los distintos bares que ya tengo dentro de mi GPS mental: Gaucho, Otano, Estafeta o Sarriá.

El recorrido sanferminero fue breve. Muy breve. Duró justo lo que tardamos en encontrar el siguiente bar.

Antecedentes: Claro, no todo el mundo disfruta haciendo el mismo tipo de turismo (de paseo, etc.) y mis acompañantes salieron del hotel a las 19.30 como si no hubieran comido en 2 meses... y las recetas de los pintxos variaban desde lo más simple a lo más sofisticado (desde una buena dosis de chistorra a un crujiente de setas con foie).

Resultado: a las 20.30 ya llevábamos el estómago completo de pintxos y más pintxos y más pintxos... bueno, y rioja...

De todos modos esto tuvo un efecto secundario positivo a mi entender: después de todo un día de viaje, no teníamos el cuerpo para jotas, así que terminamos pronto de cenar y tanto mis dos acompañantes como yo mismo sufrimos una caída repentina de párpados que nos obligó a refugiarnos en el hotel bien pronto.

Al día siguiente, reunión de trabajo en Oricain. Un nuevo polígono industrial pequeñito frente a un nuevo túnel que lo une con Pamplona en pocos minutos. El paisaje era típico de fondo de escritorio de ordenador, así que mientras la gente hablaba y hablaba, yo miraba a través de la ventana. Eso sí, de vez en cuando para no demostrar demasiado que estaba en thinking mode off, me vi obligado a hacer comentarios del tipo: "bueno, eso tendríamos que analizarlo con más detalle...". Sólo espero no haber dicho esa frase tras algún comentario del tipo: "¿queréis un café o algo?"

De regreso al hotel para recoger los trastos, hicimos una nueva escapada a Gaucho y Sarriá. Unos pocos pintxos después, estábamos subidos en el tren y con un sueño plácido de siesta... (¿por los riojas?, quizá)

Así da gusto trabajar. ¿Cuándo volvemos?

martes, 11 de noviembre de 2008

Una de conciencia ecológica


Acabo de tropezar con el grupo Basurama y su página web http://www.100x100sostenible.com/. Uno de los reportajes que he podido ver se titula Una pelota de golf en mi lechuga y aunque sea un intento algo patético de ironizar sobre un problema importante, vale la pena verlo para darse cuenta de las barbaridades que se están haciendo en España, concretamente en Murcia.

Lo cierto es que puede parecer una exageración lo de la pelota de golf en una lechuga, pero no sería la primera vez que aparece dentro de una bolsa de lechuga o de otros vegetales, algún tipo de"extra" que no esperabas...

Vaya futuro nos espera...

martes, 4 de noviembre de 2008

De primero, sopa de...

El pasado sábado estuve en Valencia. Puesto que no iba de paseo sino que estaba allí por motivos de fuerza mayor, a la hora de la comida salí en busca de un lugar donde comer algo de menú y regresar rápidamente donde se me esperaba.

Me dí una vuelta por los alrededores del hospital La Fe y había bastante oferta culinaria. Eso sí, con las puertas cerradas. Es lo que tienen los días festivos: normalmente los aprovechamos para ir a los bares, pero también ellos quieren tenerlos como festivos.

Bueno, al tema. Me di un paseo por la famosa Avenida Campanar y adyacentes sin tener muy claro qué quería comer. Pasé por la puerta de un restaurante japonés que me tentó poderosamente (con su maki, su sushi, etc.). Pasé de largo esperando encontrar algo más "valenciano".


Luego entré en un bar de menús-currante (como el de la canción que os dejo enlazada de Ricky López El menú del bar Rambo), pero al ver los platos sobre las primeras mesas, entendí el nombre del bar en cuestión (Mi Pueblito Paisa). Era cocina que no adivino a ubicar en un país concreto, pero que sin duda era latinoamericana.


En fin, tuve que continuar mi peregrinación. En esas estaba cuando pasé por delante de un bar (también de menús-currante) cuyo nombre no recuerdo, pero era algo muy valenciano (imagino que Bar Vicente o algo por el estilo) y en un "cocinero-pizarra" encontré escrito aquello que andaba buscando:

1º Arroz a banda o fideuá
2º Lomo o lenguado
Pan
Bebida
Postre o café

Me lancé en plancha contra la puerta del local y sin mirar atrás me senté en la primera mesa que encontré libre. Poco a poco, cuando empecé a mirar alrededor, descubrí que tampoco era el sitio que esperaba encontrar... Los cocineros, camareros, dueños del local y todos los cargos y profesiones que se me ocurren, los cumplían a la perfección un joven matrimonio de origen asiático.

Mi primera reacción fue de duda, pero luego pensé: "joer, con el arroz que comen en China, seguro que sabrán hacerlo..." Efectivamente, poco después pude comprobar que saben hacerlo, pero "abanda" no.

Terminé comiendo un plato de arroz que tenía el mismo aspecto que una persona enferma de bilirrubina (amarillo pálido), con sabor a arroz y nada más que a arroz, a pesar de que flotando en el plato se podían identificar cuerpos extraños. El resto de la comida consistió en comer sin mirar lo que entraba por la boca y ayudarlo a entrar con tragos de cerveza (mi inseparable compañera).

Moraleja: más vale maki y sushi en mano, que arroz abanda volando.

martes, 28 de octubre de 2008

Para recuperar fuerzas


Tras una buena caminata (y la del domingo tuvo todos los ingredientes para serlo), lo que pide el cuerpo es tarde de mesa, mantel y sobremesa, larga sobremesa.

A pesar de que Lola y yo tuvimos que dejar al grupo, lo dejamos en buena compañía y casi con la mesa puesta para probar los manjares típicos de la zona. Algunos de los comensales no pudieron evitar la tentación de probar la poco conocida olleta de blat picat que aunque en cada pueblo de la montaña de Alicante se prepara de una forma diferente, tiene más o menos estos ingredientes y forma de preparación:
  • trigo
  • alubias secas
  • acelgas
  • nabos
  • chirivía
  • 1 zanahoria
  • 1 cabeza de ajos
  • 1 tomate
  • costillas de cerdo
  • huesos de cerdo
  • rabo de cerdo
  • careta de cerdo
  • 1 cebolla trozeada
  • aceite de oliva
  • sal
  • agua

Preparación:


Se sofrie la carne con una cebolla trozeada, una cabeza de ajos y un tomate rallado. A continuación se añaden las alubias secas y el trigo, la carne y las verduras y se cubre de agua. Se añade la sal y se deja cocer a fuego lento durante unas tres horas aproximadamente.

Como se puede apreciar, después de haber hecho algo de ejercicio, hay que recuperar rápidamente el colesterol que hayamos podido "perder" por el camino. Este plato parece perfecto para ello. Así da gusto salir al monte.

Bon profit.