lunes, 13 de mayo de 2013
Gachamirunning
jueves, 14 de mayo de 2009
Madrid 2016, ¡¡¡que rule, que rule!!!
miércoles, 29 de abril de 2009
Cool hunting
- Fast Good: idea de la cadena de hoteles NH y de Ferrán Adriá, consistente en unir la comida rápida con la comida de calidad.
- Cristobal Colón: ropa-café dirigido a jóvenes con pasta y pocas obligaciones (generación dinky), por lo que sus tiendas son una réplica del cuarto de un adolescente... desorden, caos, una cama con camisetas tiradas por encima (a la venta, por supuesto)
En definitiva, se trata de ideas que en principio parecen arriesgadas, pero que tras de sí movilizan un amplio grupo de imitadores.
Lástima no ser un cool hunter para estar toda la vida viajando y para ¡¡¡tener coleta!!! (claro, esto lo dice un tipo con algo menos que poco pelo...)
viernes, 6 de marzo de 2009
Yo tenía razón
lunes, 16 de febrero de 2009
All Star Game
Este fin de semana se ha celebrado el All Star Game de la NBA. ¡¡¡Qué momentazo!!! (que diría Boris Izaguirre). Echando un vistazo a la participación de Rudy Fernández en el concurso de mates, me ha dado una rabia increíble. Era el único "blanco" del concurso. Hizo los mejores mates, con diferencia, con mucha diferencia. Eso sí, uno fuera de tiempo. En el enlace están vinculados los cinco videos del concurso completo.
Los otros participantes se limitaron a hacer lo que ya está más visto que el tbo. Resultado, Rudy fuera en la primera ronda y terminan jugándose la victoria un bajito que salta mucho y un bicharraco cuadrado de gimnasio que sólo sabe hace el bruto.
Estoy convencido de que, igual que este año ha sido el público estadounidense el que ha forzado la participación de Rudy, el año próximo estará de nuevo allí y les enseñará que "los blancos también la saben meter".
¡Qué tiempos aquellos en los que Walter Herrmann nos sorprendía a todos aquí en España! Eso sí es un mate original, de fuerza y de técnica. Aunque sin sonido, aquí lo recordamos...
viernes, 23 de enero de 2009
Tonto es el que hace tonterías
Acabo de descubrir un nuevo "deporte" extremo consistente en planchar (sí, sí, planchar ropa) en situaciones extremas. Como dijo el gran Forrest Gump: "Mi madre dice que tonto es el que hace tonterías".
No se me ocurre otra cosa que decir al respecto. Otros "deportes extremos" tienen algún sentido (para alguien). Llevar hasta el límite el esfuerzo humano no es que sea demasiado inteligente (no somos dioses), pero el espíritu de superación siempre lleva a algún descerebrado a intentar ir un poco más allá del límite que ha establecido el anterior descerebrado.
Pero joer, ¿planchar? Y lo peor de todo es que encima los medios de comunicación recogen esas noticias como si fueran sucesos dignos de ser conocidos por la humanidad. Panem et circenses, que dirían los romanos (y que da nombre a una categoría de entradas en el blog) para distraernos de cosas más importantes, pero también más incómodas de conocer.
Lo mejor de todo, incluso ya se ha llegado a celebrar un Campeonato Mundial de Plancha Extrema y unos cuantos estúp... tratan de batir records de plancha extrema para aparecer en el libro Guiness.
Hay quien a esta gente les llama frikis (freakys, freakies o como demonios queráis llamarlos). En mi pueblo, a estos tipos siempre se les ha llamado el tonto del pueblo porque, efectivamente, ellos son los que hacen tonterías.
viernes, 9 de enero de 2009
De paquete a Prosinecki
Al cabo del tiempo, ya con 13-14 años, descubrí que mi gran afición no estaba ligada al fútbol, sino al baloncesto. Aprovechando que la genética me dio algunos centímetros más que al resto de mis coetáneos me inscribí en una escuela deportiva y desde allí di el salto, ni más ni menos, al C.B. Elda.
A medida que pasaba el tiempo, aquellos a los que yo había superado en altura fueron poco a poco alcanzándome (por lo que se ve, pegué el estirón demasiado pronto) y al mismo tiempo, comencé a perder atractivo deportivo para los distintos entrenadores.
Ahí comenzó mi etapa de paquete banquillero. Tenía los minutos "de la basura" y los de partidos contra rivales débiles. Salía, la cagaba un rato y volvían a salir "los buenos" para arreglar el estropicio.
Así llegué a mi etapa universitaria en la que abandoné el deporte viendo que los contratos millonarios no llegaban con la fluidez deseada.
Tras un paréntesis de varios años en los que ocasionalmente jugaba al squash, al frontón y al tenis con el único objetivo de la posterior recompensa (unos churritos con chocolate o un buen bocata con su correspondiente cervecita), y hacía algo de carrera de fondo con el cuñao, ya con 30 años decidí aceptar una oferta para volver a jugar al baloncesto. Esta vez sería en un equipo veterano aficionado de liga local.
Aquí las señales, en un principio, fueron confusas. ¡Qué digo confusas! ¡Esperanzadoras! Por primera vez en mi vida... ¡¡¡JUGABA BIEN!!! Pero, por lo visto, el destino pensó que era demasiado para mí y que más acorde a mis cualidades sería convertirme en el Prosinecki del baloncesto. Dicho y hecho. Esguince de grado 3.
El siguiente reto-deporte que acometí fue la media maratón. Siguiente lesión: rotura del tendón de Aquiles (con operación incluida).
Siguiente meta: recuperación haciendo natación y algo de carrera. Siguiente lesión: ... ¡¡¡OTITIS DE NADADOR!!! (joer, si por lo menos la otitis viniera acompañada, aunque fuera sólo un efecto secundario, de "cuerpo de nadador"...)
¡¡¡Me acabo de transformar en el Prosinecki de la natación!!!
Mirando atrás y viendo todo este itinerario vital deportivo, creo que la única conclusión válida es:
viernes, 12 de diciembre de 2008
Hablemos de ocio
Mi padre siempre cuenta que él, de pequeño, tenía como juego preferido (y por tanto, como momento de ocio), "cazar gatos a pedradas". Hoy en día, con eso de la conciencia ecológica, los derechos de los animales, etc., mi padre estaría procesado por tortura y asesinato de unos cuantos felinos.
También cuenta que para tener un juguete, sobraba con coger un palo del suelo. El palo era como tener hoy en día un ordenador. Con él podías hacer prácticamente de todo:
- Simular que vas a caballo
- Simular que disparas
- Pegar a una pelota (por supuesto, hecha con cualquier otro material "ecológico")
- A ver quién lo tira más lejos
- Etc.
Por otro lado, a medida que vamos creciendo en edad, las distracciones y el ocio intergeneracional se van igualando. Tanto mi padre como yo, en nuestra juventud, hemos disfrutado con nuestros amigos en los "guateques" o en los "bailes" (aunque yo prefería llamarlos pubs), de la música de moda y de los cubatitas de turno (más bien cubalitros).
Eso sí, como buen padre (imagino que yo haré lo mismo), el mío niega la mayor. Él jamás ha probado esas bebidas espirituosas que contribuyen a nublar la vista y la razón. ¡¡¡Ya. Yo me lo creo!!! Entonces, ¿con qué gasolina se recorrían a pie larguísimas distancias para llegar a las fiestas del pueblo de turno?
Además, profundizando en la coincidencia, a medida que nos hacemos más mayores todavía, el ocio se entiende de un modo más tranquilo. Ligado fundamentalmente a la mesa. Este fin de semana tengo varios eventos lúdico-festivos y, ¿a qué no adivináis en qué consisten?
Pues sí. Comer. Beber. Seguir comiendo. Continuar bebiendo... y así "hasta el infinito y más allá".
Creo que un recorrido gráfico de la evolución de mi ocio podría ser así:





Si todo sigue su curso, y continúo la senda marcada por mi padre, mi siguiente distracción será...

viernes, 21 de noviembre de 2008
Viernes otra vez

viernes, 31 de octubre de 2008
High risk sports
- Hace 5 años me reincorporé al baloncesto.
- Dos años después, me plantee el objetivo de correr una media maratón y lo cumplí.
- A partir de ese momento continué compaginando ambos deportes y eso significó el inicio de mi decadencia.
- Tras una lesión grave (rotura del tendón de Aquiles), el año pasado me plantee la meta de la recuperación total y por ello empecé con la natación y continué con las carreras de fondo.
- Este pasado verano me plantee el objetivo de añadir un nuevo deporte a los que ya practicaba: el ciclismo. De ese modo podría ser un triatleta (de ir por casa, claro).
Bueno, pues va a ser que no. Desde el verano estoy encontrando continuas excusas para no sólo no añadir la bicicleta, sino para tampoco correr y casi ni nadar. Un nuevo deporte ha eclipsado y casi anulado al resto de mis aficiones.
De vez en cuando flirteo con otras modalidades como el senderismo (o las simples caminatas), pero no, está claro que ese nuevo deporte es absorbente y requiere toda mi atención, dedicación y esfuerzo.
Ese deporte no es otro que el... ¡¡¡SILLÓN-BALL!!!

De momento lo practico como amateur, pero espero llegar, un día no muy lejano, al dominio de la disciplina. Mi ejemplo a seguir es, como el de cualquier otra persona normal, Homer Simpson.
Espero que esta desgana se me pase pronto. Ya os diré si es así.
viernes, 24 de octubre de 2008
Operador turístico


jueves, 2 de octubre de 2008
Ajedrecista dopado

- Cannabis y derivados
- Alcohol
- Bloqueantes beta-adrenérgicos (fármacos que ralentizan la frecuencia cardíaca y disminuyen la tensión arterial)
- Estimulantes
- Analgésicos narcóticos
- Esteroides
- Anabolizantes
- Hormonas
- Corticosteroides
Los esteroides, anabolizantes, etc., ¿los necesitan para poder levantar el peón del tablero? ¿o para pulsar en el botón del reloj?
Además, en el mismo artículo se pone de manifiesto que tomar 3 tazas de café antes de una partida, provocará un positivo por cafeína. Vamos, que en mi empresa daría positivo hasta el perchero. En una semana nos hemos bebido unos 7 litros de café entre 5 personas.
Me parece excesivo el celo por el dopaje. Entiendo que en competiciones más "físicas", todos los deportistas partan con las mismas herramientas. ¿Pero en el ajedrez?
Creo que el próximo fin de semana que vaya a Tollos, haré un control sorpresa a mi padre y sus amigos cuando estén jugando su partida de dominó. Igual el café matutino, combinado con la cerveza del aperitivo y la pastilla del colesterol les puede convertir en superhombres con una inteligencia especialmente dotada para colocar el pito doble sobre la mesa.
Caso a parte, que deberá ser analizado con mayor ahínco, es el del círculo de amigas de mi madre. En este caso, estoy convencido de que se meten algo porque no es normal que jugando al chinchón den esos gritos y se alegren tanto apostando garbanzos...
martes, 26 de agosto de 2008
Continúa la adaptación
Parece una chorrada, pero tras 24 días en los que solamente me enfundé unos pantalones largos, si no recuerdo mal, en 3 ocasiones... me siento raro. Como si fuera mi padre... jejeje.
Atrás quedó esa época en que me ponía los pantalones cortos allá por junio y me los quitaba casi en octubre (lavándolos de vez en cuando, claro)... En fin, nos hacemos mayores, aunque siendo el hijo menor, yo me sigo viendo como un niño.
Volviendo a la cuestión central de hoy, en ese duro proceso de adaptación, esta mañana he decidido dedicar unos minutos a completar la información de ruta para una salida senderista que tenemos prevista para dentro de unas semanas.
No sé muy bien cómo he ido a parar a un blog que me parece muy interesante, así que lo he añadido a mis enlaces. El blog se llama Por ahí no es, lo cual ya me hace bastante gracia.
Existe un gen en todo hombre que actúa del siguiente modo: una vez te has comprado una mochila y unas botas de montaña del Decathlon, automáticamente te conviertes en experto en cuestiones de montaña, senderismo, etc. Eso sí, en más de una ocasión nos haría falta alguien que nos dijera eso mismo: "Por ahí no es".
En fin, ese blog, además de fotografías fantásticas de la provincia de Alicante, define algunas rutas tanto de montaña como de costa. Algunas de ellas ya las conocemos. Otras no. Seguro que la utilizaré como fuente de información para futuras excursiones.
Mientras tanto, y para que no todo sea texto en esta entrada, dejaré otra imagen de la Sierra de Alfaro vista desde mi terraza en Tollos.
jueves, 10 de julio de 2008
Objetivo del verano: triatlón



viernes, 27 de junio de 2008
¡¡¡Me gusta el fútbol!!! (pero poco)

Pues sí. Estos días me estoy convirtiendo en "el tío raro" de la oficina. Todos mis compañeros están como locos con la Eurocopa.
Yo me alegro mucho de que España gane y que ya esté en la final (¡¡¡¡¡seguro que la ganamos!!!!!), pero el fútbol no es un deporte que me apasione. Además, me pone muy nervioso, de manera que prefiero no ver ningún partido. En todo caso, con tener las ventanas abiertas de casa, ya escuchas los gritos de toda la ciudad cuando España mete un gol. En ese momento, cambio de canal de TV, veo el gol repetido y me ahorro los nervios o el aburrimiento restante. O sea, soy "futbolero selectivo".
Por contra, un compañero que es socio del Elche (¡hasta dónde llega la afición...!) ha estado media mañana intentanto conseguir entradas para ver la final España-Alemania en el estadio de Viena. Lo ha conseguido. Él sabrá lo que se va a dejar entre los vuelos, la entrada y lo que allí se gaste.
A parte del dinero, no sabe en qué turno de avión le tocará ir, con lo cual es más que posible que salga de Alicante, llegue a Viena, le metan en un autobús camino del estadio, vea el partido, lo vuelvan a meter en un autobús, se meta en un avión y vuelva.
Joer, si me voy a Viena, por lo menos me paso el fin de semana visitando la ciudad, ¿no? El ambientillo de las calles llenas de españoles borrachos siempre es divertido (a parte de que la ciudad debe valer la pena).
En fin, que mucha suerte a la selección española. ¡¡¡GANAMOS SEGURO!!!



