viernes, 8 de mayo de 2009

¡¡¡Qué pocas ganas!!!

Viernes, 17:50 de la tarde. Universidad. 4 personas todavía en el aula sin terminar el "simulacro de examen".

Lo peor de todo es que todavía me quedan 2 horas más por delante... Desde luego, cuando tuve la brillante idea de concentrar todas las clases el viernes, alguien debió pegarme 2 bofetadas. ¿A quién se le ocurre dar 8 horas de clase en el mismo día y repitiendo 4 veces la misma canción?

Pues a mí me pareció una idea cojonuda. Ahora ya no lo tengo tan claro. Repites 4 veces las mismas cosas, los mismos chascarrillos... En fin, que tengo ganas de que se me quiten las ganas.

A ver si termino prontito y puedo disfrutar de una cervecita bien fresca que aunque no me la haya ganado, me la pienso tomar en cuanto salga de aquí...

En resumen, que paséis buen fin de semana. Yo, si puedo, también lo intentaré.

jueves, 7 de mayo de 2009

Payasos

¡¡¡Vaya días llevo!!!

Tras un resfriado que ha durado más o menos 1 mes, mis defensas (no tomo actimel, ¡¡¡cachis!!!) han caído a -4.

Consecuencia: cada vez que mis defensas caen (y no tengo L-Casei Inmunitas cerca para tomarme botes a cascoporro), mi amigo herpes zoster viene de visita.

Habitualmente se aloja en mi labio superior, lo cual, sin ser demasiado cómodo, solamente me ocasiona un problema: parezco Yola Berrocal tras operarse por quinta vez los morros.

Sin embargo, esta vez ha decidido hacer turismo por mi cara, de manera que se ha alojado en las proximidades de mi ojo derecho, haciendo que parezca que me han dado una paliza y me hayan hinchado el ojo, y en la punta de la nariz, con lo que parece que me haya puesto una nariz de payaso (por el color y por el tamaño).

Simpático el cuerpo humano, ¿eh? Sobre todo, teniendo en cuenta que una parte de mi trabajo consiste en ponerme delante de 300 individuos con las hormonas saliéndose por las orejas y con actitud burlesca en muchas ocasiones. Vamos, que tengo todos los boletos para que me bauticen como Miliki...

En fin, por tragos peores he pasado, aunque de momento parece que todo el mundo sólo es capaz de mirarme la punta de la nariz...

miércoles, 6 de mayo de 2009

Solo en Afganistan

Hacía tiempo que no comentaba ninguna de las brillantes noticias que se cuelan de vez en cuando en los medios de comunicación.

Hoy era inevitable hacerlo. ¿Cómo dejar pasar la ocasión de comentar que en Afganistan sólo hay un cerdo?

También podría haber comentado lo de la aspirante a Miss Panamá que describió a Confucio como "el que inventó la confución", pero me parecía más estimulante, intelectualmente hablando claro, hablar del cerdo.

Pues eso que en todo ese país solamente tienen un cerdo y lo exhiben en el zoo de Kabul. Pero lo más desternillante es que, con todo esto de la gripe porcina, ante el temor de que se propague la temida pandemia por el país, han decidido aislar al único cerdo que tienen (por si las moscas, ¿no?, porque otro cerdo no podrá contagiar al mencionado cerdo...).

Así que lo han encerrado en una habitación del zoo. Lo que no han dicho es si además lo han castigado mirando a la pared y sin cenar...

¿Merece la pena hacer algún comentario?

martes, 5 de mayo de 2009

Lecciones de empresa II: Coompetencia

Se está poniendo de moda utilizar palabros provenientes del marketing. Ejemplos los encontramos en multitud de situaciones cotidianas. El otro día, sin ir más lejos, hablamos del cool hunting.

Otro palabro que me llama poderosamente la atención es el de COOMPETENCIA. El concepto se basa en la conjunción de Cooperación+Competencia, es decir, competencia cooperativa, o cooperación competitiva, o como quieras decirlo.

La cuestión es que dos empresas que en circunstancias normales competirían por lograr el mismo cliente, deciden colaborar para compartir ése y otros muchos clientes de mayor entidad. También es muy manida la expresión marketiniana de 1+1=3.

Sobre el papel, lo de coompetir está muy bien. Pero en la realidad, en España y creo que en general en los países latinos, esta práctica consiste en meter al lobo en el gallinero, mostrar a tu competencia, cuál es tu método, etc. Así que, en la mayoría de los casos, esta coompetencia se reduce a tratar de fagocitar o de vampirizar los conocimientos del otro, sin poner "en peligro" los propios.

Los españoles (y en general, los latinos) estamos condenados a optar por lo mediocre. Preferimos optar sólo a ganar 1, con tal de que el otro no se pueda llevar 3. Y si para ello debemos renunciar a ganar 1,5, pues que así sea. Pura teoría de juegos.

lunes, 4 de mayo de 2009

La estupidez de las normas

¿Quién no se ha planteado en alguna ocasión la duda sobre la estupidez de las normas? Yo desde luego, en numerosas ocasiones.

Un ejemplo claro: en un largo tramo de la autovía que une Alicante con Madrid, existen zonas en las que no está permitido adelantar. ¿Raro? Quizá dicho así no. Pero si se añade que esas zonas suelen ser tramos rectos de carretera con visibilidad absoluta y, recordémoslo, en una autovía en la que ambos carriles siguen el mismo sentido de la marcha... Pues es absurdo.

Ahora bien, el caso que ahora me ronda por la cabeza es más estúpido si cabe. En la nueva oficina, la normativa ha obligado a habilitar un aseo para personas con discapacidad física. Hasta aquí, sin novedad. Lo considero útil y necesario.

Entonces, ¿dónde veo la estupidez de aplicar la normativa a rajatabla? Pues la veo en la falta de sentido de común de su aplicación. La oficina se encuentra en un primer piso SIN ASCENSOR, de manera que es imposible, mejor dicho, altamente improbable, que una persona en silla de ruedas pueda acceder a la misma.

Claro, siempre cabe la posibilidad de que entre 2 personas suban a la persona discapacitada "a la silla de la reina" y posteriormente el más bondadoso de todos vuelva a bajar a por la silla de ruedas... Vamos que no.

En fin, que el sentido común brilla por su ausencia en las situaciones más insospechadas...