lunes, 12 de enero de 2009

Maxi taxi

Hacía tiempo que las ocupaciones diarias me habían impedido seguir con la tarea de estudio de Rumanía.

Hoy al fin he podido seguir con ella y me ha servido para descubrir algo que igual es muy conocido por todo el mundo pero que para mí es completamente nuevo (y eso que sin haber viajado tanto como Lola, ya llevo unos cuantos países vistos y no todos muy desarrollados): los maxi taxis.

Esto viene a ser una fragoneta a la que no le han quitado los asientos y que sirve como medio de transporte comunitario. Es decir, un autobús en pequeño. A diferencia de los taxis, compartes trayecto con desconocidos. A diferencia de los autobuses, como sólo transporta a unas 8-10 personas, es pequeño, se mueve mejor por las ciudades, etc. Precio: más barato que un taxi, pero más caro que un autobús. Los hay urbanos e interurbanos.

Pues resulta que cuando me he encontrado con esa palabra inmediatamente he comenzado a buscar qué significaba y cuál ha sido mi sorpresa al descubrir que este medio de transporte es mucho más habitual de lo que me imaginaba. Existe en gran cantidad de países: Trinidad y Tobago, Rusia, EE.UU., Australia, etc. y por supuesto, Rumanía.

En fin, nunca te irás a la cama sin saber nada nuevo. Hoy a mi me toca añadir maxi taxi en mi diccionario. (Nota mental: situar justo detrás de otra de las nuevas palabras aprendidas recientemente: Maxi Cosi).

viernes, 9 de enero de 2009

De paquete a Prosinecki

Siendo todavía un niño comencé a vislumbrar que mi futuro como astro del deporte no daría mucho más de sí. Debí darme cuenta de ello cuando en el equipo del pueblo (y eso que éramos 4 niños y un perro), preferían que jugara de portero. Los habituales 18 goles que encajaba por partido también fueron una señal.

Al cabo del tiempo, ya con 13-14 años, descubrí que mi gran afición no estaba ligada al fútbol, sino al baloncesto. Aprovechando que la genética me dio algunos centímetros más que al resto de mis coetáneos me inscribí en una escuela deportiva y desde allí di el salto, ni más ni menos, al C.B. Elda.

A medida que pasaba el tiempo, aquellos a los que yo había superado en altura fueron poco a poco alcanzándome (por lo que se ve, pegué el estirón demasiado pronto) y al mismo tiempo, comencé a perder atractivo deportivo para los distintos entrenadores.

Ahí comenzó mi etapa de paquete banquillero. Tenía los minutos "de la basura" y los de partidos contra rivales débiles. Salía, la cagaba un rato y volvían a salir "los buenos" para arreglar el estropicio.

Así llegué a mi etapa universitaria en la que abandoné el deporte viendo que los contratos millonarios no llegaban con la fluidez deseada.

Tras un paréntesis de varios años en los que ocasionalmente jugaba al squash, al frontón y al tenis con el único objetivo de la posterior recompensa (unos churritos con chocolate o un buen bocata con su correspondiente cervecita), y hacía algo de carrera de fondo con el cuñao, ya con 30 años decidí aceptar una oferta para volver a jugar al baloncesto. Esta vez sería en un equipo veterano aficionado de liga local.

Aquí las señales, en un principio, fueron confusas. ¡Qué digo confusas! ¡Esperanzadoras! Por primera vez en mi vida... ¡¡¡JUGABA BIEN!!! Pero, por lo visto, el destino pensó que era demasiado para mí y que más acorde a mis cualidades sería convertirme en el Prosinecki del baloncesto. Dicho y hecho. Esguince de grado 3.



El siguiente reto-deporte que acometí fue la media maratón. Siguiente lesión: rotura del tendón de Aquiles (con operación incluida).

Siguiente meta: recuperación haciendo natación y algo de carrera. Siguiente lesión: ... ¡¡¡OTITIS DE NADADOR!!! (joer, si por lo menos la otitis viniera acompañada, aunque fuera sólo un efecto secundario, de "cuerpo de nadador"...)

¡¡¡Me acabo de transformar en el Prosinecki de la natación!!!

Mirando atrás y viendo todo este itinerario vital deportivo, creo que la única conclusión válida es:

LO MÍO NO ES EL DEPORTE
Probaré con el curling a ver si tengo más éxito con él.

jueves, 8 de enero de 2009

Cóctel molotov: ser hipocondríaco y estar todo el día navegando en Internet

Ando yo estos días "malamente" por una leve molestia de oído que, porque he cogido el toro por los cuernos y he ido finalmente al médico, que si no, en mi cabeza termina siendo una afección grave que sólo padece 1 de cada 7 millones de personas en el mundo y que está muy concentrado en la población asiática.

No soy dado a ir al médico, así que, cojo mis síntomas, los meto en el marisabidillo de google y ¡¡¡voilá!!! Tú lo que tienes es incurable.

Todo encaja. Sobre todo cuando, por si la enciclopedia médica se equivoca, recurres a los foros de mujer10, cómo ser mamá, etc. etc. Siempre hay alguien que ha tenido algo que se parece sospechosamente a los síntomas que tú percibes, y misteriosamente, ese alguien ha terminado siendo intervenido quirúrjicamente para estirparle un peligroso pelo que no había roto la piel y se dirigía directo a atravesar el corazón como si una espada fuera.

O sea, el hecho de que "los expertos" que analizan esos síntomas tengan los mismos o menos conocimientos que yo, no influye en su veracidad.

Pues con estos ingredientes, uno se maneja a diario. Todos los males del mundo creo que los tengo yo. Todos los males del mundo están perfectísimamente "documentados" en Internet.

En el autodiagnóstico habré acertado unas 3 o 4 veces (de 15.000 intentos, claro), así que ese elevado porcentaje de aciertos me reafirma en mis sospechas cada vez que "noto algo extraño" (que igual son gases, digo yo).

De hecho, en estos momentos noto un dolor abdominal situado en el bajo-vientre (casi como retortijones), dolor de espalda y piernas, mareo y náuseas... Creo que ya se lo que tengo: ¡¡¡me va a bajar la regla!!!

Vamos, o eso, o que acabo de comer lentejas.

miércoles, 7 de enero de 2009

No tendré tanta suerte


Un compañero de trabajo me acaba de comentar que existe riesgo de nevadas para mañana en Elda. ¿En Elda? Al estar en un valle, normalmente hace bastante frío, pero no tiene suficiente altura para ver nieve.

Como la curiosidad se une a la ociosidad (la "vuelta al cole" siempre es difícil), he mirado la predicción de AEMET (http://www.aemet.es/) y parece ser cierto. Se prevé la aparición de la nieve a partir de los 300 metros sobre el nivel del mar y Elda está a 395.

Como ya he dicho, no tendré tanta suerte de que caiga un nevazo y nos tengamos que quedar todos en casa calentitos... jejeje

Puestos a mirar, también he consultado la predicción para "mi otro pueblo". En Tollos las cosas pintan mejor: nieve para jueves, viernes y sábado. ¡¡¡Quién pudiera estar allí!!! Al lado de la chimenea, asando cualquier tipo de alimento y acompañándolo de vino caliente para contrarrestar el frío de la calle...

Esta foto corresponde a una nevada de hace ya 4 o 5 años... ¡¡¡Qué envidia!!!

lunes, 5 de enero de 2009

Feliz 2009 bla bla bla

Tras 13 días de vacaciones (no sé si merecidas o no, pero en cualquier caso, disfrutadas sin ningún tipo de remordimiento), hoy me incorporo de nuevo al "trabajo".

Siendo el día que es, me temo que el objetivo de fijarlo como "de vuelta al curro" ha sido sabiamente premeditado: dando por supuesto que vamos a perder el día contándonos las Navidades (que si mi cuñao se atragantó con un polvorón, que si la vecina del 4º tiene otro polvorón, que si en nochevieja menudo juergote, etc. etc.), mejor perder este "medio día" y el miércoles empezar ya a currar de verdad, que no posponer "las anécdotas interesantes" para ese día...

Sea como sea, la cuestión es que tantos días de des-entrenamiento te sitúan delante de un ordenador con el que no quieres ningún tipo de roce ni contacto porque no sabes qué decirle ni qué hacer con él.

Miras el correo (tropecientos mil mensajes sobre alargar cosas o hacerte rico), lees los titulares de la prensa, echas un vistazo a tus blogs amigos,... ¿Y ahora qué? Por mi ya nos podemos ir otra vez a casa.

Este año he sido más o menos previsor y ya tengo todos los regalos comprados, pero puesto que hay personas a las que no se sabe qué regalar, para otro año me reservo un bono de "circuito spa" con todos los extras incluidos como el que aparece en la imagen. Eso sí, me queda la duda de saber cómo coj... se hace (y se recibe) un "masaje a cuatro mano".

Si es como me imagino, no hay duda, sí que será un Happy Day.