viernes, 5 de septiembre de 2008

Multiculturalidad


Lo de las banderitas tiene su explicación: ¿qué puede hacer que 3 españoles y un griego, hablen en inglés sobre Finlandia?... Evidentemente la respuesta a este complicado acertijo es... ¡¡¡CERVEZA!!! Efectivamente no hay nada que favorezca más la inter o multiculturalidad que el alcohol.

Ayer por la noche Lola y yo fuimos a cenar con un compañero suyo de trabajo y una "visita" procedente de Grecia. Otras veces también hemos ido a este tipo de actos sociales, pero creo que hasta la cena de ayer no había percibido un grado tan elevado de empatía entre todos los presentes.

Es cierto que desempolvar mi inglés durante el año pasado me vino muy bien, pero creo que ése no fue el catalizador de la empatía. No. Sin duda fue la cervecita (o mejor en plural). Gracias a ellas pudimos vivir momentos que se quedarán grabados en nuestra memoria (y en este blog).

Un ejemplo de esto que digo: el compañero de Lola, cerveza en mano (of course!), tratando de explicarle al griego, en inglés, la diferencia entre dos expresiones típicamente españolas ("de p... madre" vs "tu p... madre"). He decidido poner puntos suspensivos por si algún menor decidiera acceder a este contenido... jejeje. Ah, y para que todo fuera más surrealista, mientras cenábamos rabo de toro, tortilla de patatas y jamoncito.

Otro momento memorable consistió en el repaso que hizo este mismo compañero de las costumbres culturales finlandesas. Una de ellas consistente en una macro fiesta en la que todo el mundo sólo viste su ropa interior y, como mucho, ¡¡¡chubasquero de plástico transparente!!!

Vaya cara se nos quedó al griego y a mi (evidentemente, a Lola no le emocionó tanto la noticia): finlandesas, ropa interior, fiesta... En ocasiones como éstas echas en falta no haber sido Erasmus.

En fin, que la multiculturalidad está muy bien. Más todavía si te sirve como pretexto para tomarte unas cervecitas en buena compañía y pasar un buen rato riendo.

Post Scriptum: el rabo de toro, ¡¡¡sublime!!!

jueves, 4 de septiembre de 2008

Nieve en Kenia


Acabo de ver una noticia que me ha puesto de punta los escasos pelos que habitan mi cabeza: ha nevado en Kenia.

Vamos, no es que tenga nada contra Kenia ni contra la nieve, pero cuando miro a mi alrededor y veo que el paisaje se parece cada vez más a un extenso desierto, al tiempo que leo noticias como éstas, me vienen a la cabeza algunas de las predicciones que hizo Al Gore en Una verdad incómoda.

El equilibrio del planeta está caminito del carajo. O por lo menos, tal y como lo conocíamos nosotros. A saber: en Kenia no nieva igual que en Rumanía los osos hibernan en febrero. Pues eso, todo al revés.

Acojona. Pero de momento no nos planteamos renunciar a las muchas comodidades que disfrutamos en el mundo desarrollado (yo el primero). Y en esas, nos encontramos que desde algunas organizaciones empresariales se critican buenas y necesarias iniciativas como las de reutilizar los libros de texto en los colegios.

Realmente, y no es por disculparme (y disculparnos), no sabemos qué podemos hacer no ya para solucionar este asunto, sino simplemente para no empeorarlo más:
  • ¿Reciclar? (Con la de historias que se escuchan sobre qué se hace con lo que nosotros separamos en casa...)
  • ¿No usar el coche tan a menudo ni a tan altas velocidades? (dime qué hacer si la red de transporte público es solamente medio-decente en las grandes ciudades y en el resto del país no tenemos otra que llenar el depósito todos los días para hacer nuestros 80 km para trabajar)
  • ¿Reducir el consumo de electricidad? (para que lleguen las fiestas de tu pueblo o la campaña navideña de algunos grandes almacenes y enciendan 3 millones de bombillas de las que ninguna es de bajo consumo y además las pongan en funcionamiento 1 mes antes de ser necesario...)
  • ¿Consumir productos ecológicos? (normalmente hay que disponer de una buena línea de crédito en 3 entidades bancarias diferentes y un avalista que prometa asumir tus deudas para poder llenar un carro de la compra con productos de este tipo...)

En fin, que algo tenemos que hacer. Algo quiero empezar a hacer, pero no sé por dónde empezar. Trataré de empezar por reutilizar aquello que todavía pueda serme de utilidad, por regalar aquello que pueda ser de utilidad para los demás y reducir todo lo que sea supérfluo.

Ya veremos si soy capaz de resistir a las tentaciones consumistas durante mucho tiempo. Soy débil, pero esta vez estoy motivado.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

De vuelta en el zulo



Acabo de regresar a mi despacho de la universidad tras un año de "exilio" en otro edificio. Supuestamente están solucionados los problemas de éste.

Nunca llegué a entender bien qué ocurrió, pero tras muchos años quejándose uno de los sindicatos, de un día para otro nos dijeron que teníamos que desalojar el edificio por no sé que bacteria que campaba a sus anchas por el sistema de aire acondicionado.

Más tarde nos enteramos que las quejas se estaban produciendo desde hacía 8 años (prácticamente el tiempo que tiene el edificio), pero nadie las había escuchado hasta que, un buen día, prácticamente se podían cultivar champiñones en las paredes.

De cualquier modo, esta mañana toca deshacer las cajas de la mudanza y volver a poner las pertenencias personales en su sitio para hacer que este zulo parezca un poco más "humano". Entre mis "pertenencias personales" veo que me ha desaparecido una de las mejores: un balón de baloncesto (de gomaespuma). La canasta me la han dejado (¡¡¡menos mal!!!). También está intacto mi cubo de Rubik.




Lo tengo 1.500 años y todavía no he conseguido hacerlo completo. En mis mejores momentos, creo recordar (aunque igual es pura fanfarronería) que llegué a hacer 2 caras simultáneamente (¡¡¡todo un logro!!!).

En fin, tendré que buscar en alguna tienda de todo a 100 una nueva pelota para matar esas sobremesas eternas esperando las clases de los viernes por la tarde...

martes, 2 de septiembre de 2008

Carta abierta a Dios

A continuación reproduzco un artículo publicado en http://www.rebelion.org/

Como siempre, Michael Moore da en la diana poniendo en entredicho todas las incongruencias de la sociedad estadounidense.


Carta abierta a Dios

Michael Moore
Michaelmoore.com

Traducido por Manuel Talens

Querido Dios,
El otro día, la organización de James Dobson pidió a todos los creyentes que rezaran para que hubiese una tormenta el jueves por la noche que obligara a cancelar el discurso de aceptación de Obama.

Veo que has respondido a las súplicas del doctor Dobson, excepto que la tormenta que has enviado a la tierra no cayó sobre Denver, sino que está llegando a Nueva Orleans. De hecho, has previsto que alcance la Luisiana exactamente en el momento en que George W. Bush debía pronunciar su discurso en la Convención Nacional del Partido Republicano.

Ahora, Padre celestial, todos sabemos que tienes un gran sentido del humor y una sincronización impecable. El hecho de enviar un huracán en el tercer aniversario del desastre del Katrina y justo cuando se iniciaba la convención republicana ha sido, sin la menor duda, un golpe de divina ironía. No te lo reprocho, sé que estás muy molesto de que los republicanos trataran de culparte por lo del Katrina diciendo que era un castigo de Dios, cuando la verdad fue que el huracán causó pocas muertes en Nueva Orleans. Más de mil personas perdieron la vida a causa de errores y negligencias de seres humanos, no por tu causa.

Algunos de nosotros tratamos de ayudar una vez que paso el Katrina, mientras que Bush comía tarta con McCain y se rascaba la panza. Yo cerré mi oficina en Nueva York y envíe a todo mi personal a Nueva Orleans para que ayudara. Pedí a la gente de mi sitio web que contribuyera al esfuerzo y terminé enviando más de un millón de dólares en donaciones, alimentos, agua y suministros a Nueva Orleans (colectados por miles de fans). Tres semanas después de esto, los camiones frigoríficos de la FEMA (la agencia federal de Bush para el manejo de emergencias) todavía iban por el estado de Maine.

Pero la noche del jueves pasado el Washington Post informó que los republicanos habían empezado a hacer planes para posiblemente posponer su convención. La Associated Press acababa de indicar que en Nueva Orleans no había refugios para capear el temporal y que las reparaciones de los diques eran inadecuadas. En otras palabras, tal como hubiera dicho el gran Ronald Reagan, “¡Ya estamos otra vez con las mismas!”.

Lo último que necesitaban John McCain y los republicanos era una pantalla de televisión dividida en dos a través de USA: en un lado, Bush y McCain de francachela en St. Paul y, en el otro, imágenes en directo de su administración republicana cagándola otra vez mientras que Nueva Orleans se ahoga.

Sí, Dios, les has dado tal susto que no cesan de clamar Jesús, María y José y muchos millones de tus seguidores te saludan ahora quitándose el sombrero.

Pero cualquiera diría que tu broma no estaba dirigida sólo a Bush y a su cuadrilla. Según parece, el huracán Gustav se está dirigiendo a Nueva Orleans y a la costa del Golfo. ¡Oh, Señor!, escuchamos fuerte y clara tu voz, igual que lo hicimos cuando el reverendo Falwell dijo que nos enviaste el 11-S en castigo por todos esos gays y lo de los abortos. Te suplicamos, ¡Oh, Padre misericordioso!, que no nos castigues de nuevo como Pat Robertson dijo que hiciste al enviarnos el Katrina porque en USA “matamos nonatos al por mayor”. Otros republicanos se hicieron eco de su sentir en 2005.

He aquí mi súplica: no le hagas esto a la Luisiana de nuevo. Los republicanos han entendido tu mensaje. Tratan a duras penas de mandar aviones, trenes y buses a Nueva Orleans y hacen lo que pueden para que todo el mundo pueda salir de allí. Esta vez no han enviado a Iraq la Guardia Nacional de la Luisiana: ya está patrullando las calles de la ciudad. Y, en cumplimiento de un designio que no acabo de entender, el director de la FEMA de Bush acaba de nombrar a un hombre para que organice la respuesta del gobierno federal. Se llama W. Michael Moore. No, Padre celestial, no estoy de coña. Para salvar la costa del Golfo han enviado a un hombre que tiene un nombre como el mío, precedido por una W como la del George.

Así que, Dios, por favor te lo pido, haz que la tormenta muera en el mar. Ya ha hecho bastante daño. Si me concedes este favor, te prometo que no volveré a invocar tu nombre. Dejaré que lo hagan los seguidores del doctor Dobson y los que se reúnen esta semana en St. Paul.

Tu fiel servidor y antiguo seminarista,

Michael Moore
Post scriptum a todos los hijos de Dios que lean esto: la ciudad de Nueva Orleans todavía no se ha recuperado del Katrina. Se ruega que pinchen aquí para informarse de la lista de cosas que pueden hacer con el fin de ayudar a nuestros hermanos y hermanas de la costa del Golfo. Y si viven en la costa del Golfo, tomen inmediatamente todas las precauciones necesarias para su seguridad.
Manuel Talens es miembro de Cubadebate, Rebelión y Tlaxcala, la red de traductores por la diversidad lingüística.

lunes, 1 de septiembre de 2008

¡Exámenes! (¡Ups!, se me olvidaron)


Las vacaciones me han sentado mejor de lo que creía. Acabo de abrir la intranet de la universidad y me acabo de encontrar con un aviso importante: "¡¡¡EXÁMEN SOCIOLOGÍA ECONÓMICA Y DEL TRABAJO, 2/9/2008!!!"
"¡Qué bien! -he pensado- No he preparado nada". Menos mal que yo no soy el responsable y sólo tengo que recoger los trabajos prácticos para corregirlos (¡¡glups!!, eso significa que... ¡¡¡tendré que leerlos!!!).
Además, ya puestos en faena, he confirmado que mi examen (o sea, el que tengo que poner yo, corregir yo, junto a su correspondiente práctica -SOCIOLOGÍA DE LA COMUNICACIÓN DE MASAS-) es el martes de la semana que viene. ¡Uffff! Ya me estoy cansando y aún no he empezado, jejeje.
Eso sí, quizá sería conveniente ir pensando qué preguntas pondré. Ahora bien, con la tranquilidad que da el anonimato y el saber que este blog no es muy conocido, puedo confesar que existe un "archivo secreto" de preguntas de examen y cada convocatoria echo mano de él, añadiendo o quitando aquello que durante el curso haya destacado o hayamos omitido. En resumen, que en media hora está puesto.
Esta postura es evidentemente la de uno de los dos "bandos". La otra trato de recordarla, puesto que tampoco me considero tan viejo y no siento tan lejana mi etapa de estudiante. Es cierto que no tuve que recurrir en muchas ocasiones a la convocatoria de septiembre, pero cuando lo hice, me tragaba cientos de páginas de apuntes una semana antes del examen. Tener o no alguna pendiente para septiembre nunca condicionó en exceso mis vacaciones. Eso sí, los nervios eran inevitables.
No sé si por ello debería hacer "propósito de enmienda" y "portarme bien" (desde la óptica del alumno, claro). En algunos casos no me supondría ningún sacrificio esa postura beatífica. En otros, simplemente diré que es imposible.
Pongamos por caso un alumn@ que durante el curso no me ha honrado con su presencia en ni una sola de las clases (ni teóricas ni prácticas) y que a mitad de agosto (período en el que supuestamente estoy de vacaciones) me remite una tutoría virtual pidiéndome que le aclare cómo será el examen y qué tiene que hacer para superar la práctica. Mi respuesta es la lógica: "Esa información está disponible en formato virtual desde hace meses".
No sé si la intención del alumn@ es dejar constancia de que en agosto está estudiando (cosa que dudo), pero el efecto que logra es justo el opuesto: demuestra que a 15 días del examen todavía no sabe ni de qué va la asignatura.
Aún a costa de parecer "insensible" (no olvidemos que al fin y a la postre le ha dedicado a la asignatura un total de... ¡¡¡2 semanas de su vida!!!!, cuando en realidad debería haberle dedicado 5 meses), con este segundo tipo de alumn@, cuesta más "portarse bien".
Bueno, al final me he desviado de mi intención inicial que no era otra que dejar constancia de que aunque las vacaciones de este año no nos han llevado a algún lugar exótico, han cumplido con su finalidad: permitirme olvidar durante unas semanas todas y cada una de las obligaciones que me esperaban al regreso.
Mañana, más.